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Operación Salto Largo: el supuesto plan nazi para matar a los Tres Grandes en Teherán

A finales de noviembre de 1943, los tres hombres más poderosos del planeta se reunieron por primera vez en el mismo lugar: Franklin D. Roosevelt, Winston Churchill y Iósif Stalin. El sitio elegido fue Teherán, la capital de un Irán ocupado desde 1941 por tropas británicas y soviéticas. Durante cuatro días, del 28 de noviembre al 1 de diciembre, la ciudad fue el centro del mundo. Y, según los soviéticos, también el blanco de un atentado.

Stalin, Roosevelt y Churchill en la Conferencia de Teherán, 1943
Imagen: Dennis Charles Oulds. Dominio público, vía Wikimedia Commons.

Una ciudad llena de espías

Teherán no era un lugar tranquilo. Por sus calles se movían agentes británicos, soviéticos, estadounidenses y alemanes, además de una red de simpatizantes del Eje entre la población local. Antes de la ocupación aliada, Irán había mantenido estrechas relaciones comerciales con Alemania, y muchos de esos contactos seguían activos en la sombra.

Las embajadas británica y soviética estaban prácticamente una al lado de la otra, en el centro de la ciudad. La legación de Estados Unidos, en cambio, quedaba más lejos. Eso significaba que Roosevelt tendría que cruzar Teherán varias veces al día para asistir a las reuniones.

La advertencia de Stalin

Poco después de la llegada de las delegaciones, el ministro soviético de Exteriores, Viacheslav Mólotov, comunicó a los estadounidenses que sus servicios de inteligencia habían detectado un complot alemán para asesinar a los líderes aliados. La solución que propuso Stalin fue sencilla: Roosevelt debía alojarse dentro del recinto de la embajada soviética, donde su seguridad estaría garantizada.

Roosevelt aceptó. Durante el resto de la conferencia, el presidente de Estados Unidos vivió rodeado de personal soviético. Años después, distintos testimonios aseguraron que las habitaciones estaban preparadas para escuchar sus conversaciones, algo que encaja con la forma de trabajar de los servicios secretos de Stalin.

¿Qué fue la Operación Salto Largo?

El supuesto plan alemán es conocido como Operación Salto Largo (Unternehmen Weitsprung). Según la versión soviética, un grupo de comandos alemanes sería lanzado en paracaídas cerca de Teherán para infiltrarse en la ciudad y atacar a los Tres Grandes. A menudo se asocia el plan con Otto Skorzeny, el oficial de las SS que poco antes había liberado a Mussolini en el Gran Sasso.

La historia se hizo famosa sobre todo después de la guerra, gracias a los relatos de antiguos agentes soviéticos como Gueorgui (Gevork) Vartanián, quien afirmó haber participado en la red que desmanteló a los infiltrados.

Lo que dicen los historiadores

Aquí es donde la historia se complica. No existe consenso sobre si la Operación Salto Largo fue un plan real y avanzado, una idea que nunca pasó de los papeles o, en buena parte, una invención soviética. Skorzeny negó haber participado, y la documentación alemana que confirme un operativo de esa escala es escasa.

Muchos historiadores consideran que, existiera o no la amenaza, a Stalin le resultó muy útil: con Roosevelt dentro de su embajada, los soviéticos tenían a su invitado más importante bajo control y, probablemente, bajo escucha. El libro de Bill Yenne dedicado a esta operación reúne las distintas versiones y muestra lo difícil que es separar los hechos de la leyenda.

Lo que sí se decidió en Teherán

Más allá del complot, Teherán fue decisiva para el curso de la guerra:

  • Los Aliados se comprometieron a abrir un segundo frente en Francia en 1944: el desembarco que conocemos como Día D.
  • Stalin indicó que la Unión Soviética entraría en guerra contra Japón una vez derrotada Alemania.
  • Se discutió por primera vez, de forma informal, el futuro de las fronteras de Polonia.
  • Los tres líderes firmaron una declaración que garantizaba la independencia de Irán después de la guerra.

Teherán fue el primer acto de una historia que continuaría en Yalta y Potsdam, y que terminaría en agosto de 1945 con Hiroshima y Nagasaki. Entender lo que pasó en esas habitaciones vigiladas ayuda a entender el mundo que salió de la guerra.

Teherán 1943
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La primera reunión de los Tres Grandes, los espías que llenaban la ciudad y las decisiones que prepararon el Día D.

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