En noviembre de 1923, Adolf Hitler era un agitador de cervecería que acababa de fracasar en un intento de golpe de Estado en Múnich y estaba a punto de ir a prisión. Menos de diez años después, el 30 de enero de 1933, era canciller de Alemania. Y en agosto de 1934 ya era el amo absoluto del país. ¿Cómo llegó Hitler al poder? La respuesta corta es que no lo tomó por la fuerza: se lo entregaron. La larga explica por qué.

1923: el golpe fallido
En plena hiperinflación, el 8 de noviembre de 1923, Hitler irrumpió con sus seguidores en una cervecería de Múnich donde hablaban las autoridades bávaras y proclamó una «revolución nacional». Al día siguiente, la marcha de los golpistas por el centro de la ciudad fue dispersada a tiros por la policía. Murieron dieciséis de sus seguidores y cuatro policías.
Hitler fue juzgado por alta traición. Convirtió el juicio en una tribuna de propaganda y recibió una condena muy leve: pasó menos de un año en la prisión de Landsberg, donde dictó Mein Kampf. Sacó una lección clave de su fracaso: el poder no se tomaría con un golpe, sino desde dentro del sistema, ganando votos.
Los años de marginalidad (1924-1929)
Con la economía estabilizada, el partido nazi no tenía mucho que ofrecer. En las elecciones de 1928 obtuvo el 2.6 por ciento de los votos. Hitler aprovechó esos años para reconstruir el partido, imponer su liderazgo absoluto y construir una organización con presencia en toda Alemania, lista para crecer cuando llegara la oportunidad.
La Gran Depresión lo cambia todo
La oportunidad llegó con el crac de Wall Street de 1929. Los préstamos estadounidenses que sostenían la economía alemana desaparecieron. Las fábricas cerraron y el desempleo se disparó hasta superar los seis millones de personas a principios de 1932. Los gobiernos de la República de Weimar, sin mayoría en el Parlamento, gobernaban mediante decretos de emergencia del presidente, el anciano mariscal Paul von Hindenburg.
En ese clima, los nazis crecieron a una velocidad asombrosa:
- 1928: 2.6 por ciento de los votos.
- Septiembre de 1930: 18.3 por ciento, 107 diputados.
- Julio de 1932: 37.3 por ciento, 230 diputados. El partido más votado de Alemania.
- Noviembre de 1932: 33.1 por ciento. Por primera vez, retroceden.
Los nazis nunca obtuvieron la mayoría absoluta en unas elecciones libres. Pero se habían convertido en una fuerza imposible de ignorar, con un ejército privado de cientos de miles de camisas pardas, las SA, que dominaba las calles.
Enero de 1933: el poder entregado
Hindenburg despreciaba a Hitler, al que llamaba con desdén «el cabo bohemio», y se negó a nombrarlo canciller tras las elecciones de 1932. Pero los conservadores que rodeaban al presidente, como el excanciller Franz von Papen, estaban enfrentados entre sí y no lograban formar un gobierno estable. Pensaron que podían usar a Hitler: darle la cancillería, rodearlo de ministros conservadores y controlarlo. Papen llegó a decir, según se cuenta, que en dos meses lo tendrían arrinconado.
El 30 de enero de 1933 Hindenburg nombró a Hitler canciller de un gobierno de coalición en el que los nazis solo tenían tres ministros. Fue uno de los mayores errores de cálculo de la historia.
De canciller a dictador en 18 meses
El incendio del Reichstag
La noche del 27 de febrero de 1933 ardió el edificio del Parlamento alemán. Fue detenido en el lugar un joven comunista neerlandés, Marinus van der Lubbe. Hitler presentó el incendio como el inicio de una revolución comunista y al día siguiente Hindenburg firmó un decreto que suspendía las libertades fundamentales. Miles de opositores fueron detenidos.
La Ley Habilitante
El 23 de marzo de 1933, con los diputados comunistas detenidos o huidos y los camisas pardas rodeando la sala, el Parlamento aprobó la Ley Habilitante, que permitía al gobierno aprobar leyes sin pasar por el Parlamento. Solo los socialdemócratas votaron en contra. En pocos meses se prohibieron los demás partidos y los sindicatos.
La Noche de los Cuchillos Largos
Entre el 30 de junio y el 2 de julio de 1934, Hitler hizo asesinar a los jefes de las SA, que reclamaban una «segunda revolución» y preocupaban al ejército, y de paso a varios rivales conservadores. Fue el pacto definitivo con los militares.
La muerte de Hindenburg
El 2 de agosto de 1934 murió Hindenburg. Hitler unió los cargos de presidente y canciller y se proclamó Führer. Los soldados juraron lealtad personal a él, no a la Constitución ni a Alemania. La dictadura estaba completa.
Historia que se lee como una novela
En la Biblioteca de El Mundo en Guerra encontrarás los libros de David Cabrera sobre la Segunda Guerra Mundial, en PDF y con descarga inmediata: la serie completa de la Batalla de Inglaterra (4 libros por $199) y Europa en llamas, mujeres en armas.
Preguntas frecuentes
¿Hitler ganó unas elecciones?
Su partido fue el más votado en julio y noviembre de 1932, pero nunca obtuvo la mayoría absoluta en elecciones libres. Hitler llegó a la cancillería por nombramiento del presidente Hindenburg, no por una victoria electoral directa.
¿Cuándo llegó Hitler al poder?
Fue nombrado canciller el 30 de enero de 1933. Asumió el poder absoluto como Führer en agosto de 1934, tras la muerte de Hindenburg.
¿Quién quemó el Reichstag?
Marinus van der Lubbe fue condenado y ejecutado. Durante décadas se debatió si actuó solo o si los nazis estuvieron implicados. Muchos historiadores sostienen que actuó solo, aunque el debate no está cerrado del todo. Lo indiscutible es que los nazis lo aprovecharon.
Para seguir leyendo
- El Tratado de Versalles: la paz que preparó la Segunda Guerra Mundial
- La hiperinflación alemana de 1923
- El Pacto de Múnich de 1938: la paz que no fue
Fuentes
- Kershaw, I. (2010). Hitler. Península.
- Evans, R. J. (2005). La llegada del Tercer Reich. Península.
- Turner, H. A. (1996). Hitler’s Thirty Days to Power: January 1933. Addison-Wesley.
- Ullrich, V. (2017). Hitler: ascenso 1889-1939. Taurus.


