La Organización de las Naciones Unidas nació oficialmente en San Francisco en 1945, pero se diseñó en plena guerra, en reuniones secretas entre las grandes potencias. Uno de los momentos decisivos fue la Conferencia de Yalta, en febrero de 1945, donde Roosevelt, Churchill y Stalin resolvieron las últimas dudas que bloqueaban el proyecto, entre ellas el famoso derecho de veto. Esta es la historia del nacimiento de la ONU, de Yalta a San Francisco.

El fracaso que había que evitar: la Sociedad de Naciones
Tras la Primera Guerra Mundial se había creado la Sociedad de Naciones, impulsada por el presidente estadounidense Woodrow Wilson. Fracasó: Estados Unidos nunca entró en ella, la Unión Soviética fue admitida tarde y expulsada en 1939, y Alemania, Japón e Italia la abandonaron cuando les convino. No tenía medios para detener a los agresores. Su impotencia ante la invasión japonesa de Manchuria, la conquista italiana de Etiopía y el rearme alemán preparó el camino de la Segunda Guerra Mundial.
Franklin D. Roosevelt, que había sido subsecretario de Marina en el gobierno de Wilson, estaba decidido a no repetir el error. Quería una nueva organización con una diferencia fundamental: que las grandes potencias estuvieran dentro y tuvieran la responsabilidad de mantener la paz.
De la Carta del Atlántico a Dumbarton Oaks
- Agosto de 1941: Roosevelt y Churchill firman la Carta del Atlántico, con principios para el mundo de la posguerra.
- 1 de enero de 1942: veintiséis países firman la Declaración de las Naciones Unidas, comprometiéndose a combatir juntos al Eje. Es la primera vez que se usa oficialmente el nombre.
- Noviembre de 1943: en la Conferencia de Teherán, Roosevelt expone a Stalin su idea de los «cuatro policías»: Estados Unidos, Gran Bretaña, la URSS y China, encargados de garantizar la paz mundial.
- Agosto-octubre de 1944: en la mansión de Dumbarton Oaks, en Washington, delegaciones de las cuatro potencias redactan el borrador de la nueva organización. Pero quedan dos asuntos sin resolver.
Los dos problemas que se resolvieron en Yalta
1. El derecho de veto
Todos estaban de acuerdo en crear un Consejo de Seguridad con miembros permanentes. La pregunta era hasta dónde llegaría su poder de bloqueo. La Unión Soviética, que temía quedar en minoría frente a los países occidentales, quería un veto lo más amplio posible. En Yalta se aceptó la fórmula propuesta por Estados Unidos: los miembros permanentes podrían vetar las decisiones importantes, pero no impedir que se discutiera un asunto.
2. Los asientos soviéticos
En Dumbarton Oaks, los soviéticos habían pedido un asiento en la Asamblea General para cada una de sus dieciséis repúblicas, lo que escandalizó a los estadounidenses. En Yalta, Stalin rebajó su petición a tres: la URSS, Ucrania y Bielorrusia. Roosevelt y Churchill aceptaron. Así, durante toda la Guerra Fría, Ucrania y Bielorrusia tuvieron asiento propio en la ONU sin ser Estados independientes.
En Yalta se acordó también convocar una conferencia en San Francisco el 25 de abril de 1945 para aprobar la Carta de la nueva organización.
La Conferencia de San Francisco
Roosevelt no llegó a verla: murió el 12 de abril de 1945, trece días antes de su inauguración. Su sucesor, Harry Truman, decidió mantener la fecha. Delegaciones de cincuenta países se reunieron en San Francisco durante dos meses, mientras la guerra en Europa terminaba y la del Pacífico continuaba.
Los países medianos y pequeños, entre ellos los latinoamericanos, presionaron para limitar el poder de las grandes potencias, pero no lograron eliminar el veto. Sí consiguieron reforzar el papel de la Asamblea General y el reconocimiento de los acuerdos regionales, una prioridad para los países americanos, que poco antes, en la Conferencia de Chapultepec celebrada en la Ciudad de México, habían coordinado sus posiciones. México fue uno de los miembros fundadores de la ONU.
La Carta de las Naciones Unidas se firmó el 26 de junio de 1945 y entró en vigor el 24 de octubre de 1945, fecha que desde entonces se celebra como el Día de las Naciones Unidas. Polonia, ausente en San Francisco por la disputa sobre su gobierno, la firmó después y es considerada también miembro fundador, lo que eleva a 51 los miembros originales.
La herencia de Yalta en la ONU actual
El Consejo de Seguridad que se diseñó en 1944 y 1945 sigue funcionando prácticamente igual: cinco miembros permanentes con derecho de veto (Estados Unidos, el Reino Unido, Francia, China y Rusia como heredera de la URSS). Ese diseño, pensado para que las grandes potencias no abandonaran la organización como habían hecho con la Sociedad de Naciones, explica a la vez su permanencia y su parálisis en tantas crisis desde entonces.
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Preguntas frecuentes
¿Cuándo se fundó la ONU?
La Carta se firmó en San Francisco el 26 de junio de 1945 y la organización existe oficialmente desde el 24 de octubre de 1945.
¿Qué tuvo que ver la Conferencia de Yalta con la ONU?
En Yalta se acordó el sistema de votación del Consejo de Seguridad, con derecho de veto para los miembros permanentes, se resolvió el número de asientos soviéticos y se convocó la conferencia fundacional de San Francisco.
¿México fue miembro fundador de la ONU?
Sí. México participó en la Conferencia de San Francisco y es uno de los 51 miembros fundadores.
Para seguir leyendo
- ¿Qué se decidió en la Conferencia de Yalta?
- Roosevelt en Yalta: ¿estaba demasiado enfermo para negociar?
- ¿Se repartieron el mundo en Yalta?
Fuentes
- Schlesinger, S. C. (2003). Act of Creation: The Founding of the United Nations. Westview Press.
- Plokhy, S. M. (2010). Yalta: The Price of Peace. Viking.
- Mazower, M. (2012). Governing the World: The History of an Idea. Penguin.


